Poco oxígeno, mucho corazón y buena estrategia
Así se puede resumir el cometido de Colo-Colo en Bolivia. En un partido muy bien planificado, el “popular” logró un valioso empate y deberá cerrar la llave en el Monumental.
Había que ser inteligente y corajudo. No había otra opción para enfrentar un partido a 4 mil metros de altura. El cuerpo técnico, encabezado esta vez por Cristián Saavedra, hizo todo muy bien.
El resultado pudo ser mejor, sin duda. Pero el 1-1 es muy valioso tomando en cuenta que la geografía era nefasta para nuestros jugadores.
Colo-Colo llegó poco y le "regaló" medio terreno al Real Potosí. Pero con un fondo bien estructurado y un arquero que da seguridad como Rainer Wirth, se podía apostar a eso. Saavedra conoce a sus muchachos y sabía lo que tenía para poner en la cancha.
Rainer Wirth estuvo portentoso. Atajadas de antología que sólo se vieron opacadas por la mala fortuna y, en un par de ocasiones, por la impericia de los bolivianos. Aunque quizás el único reparo que se podría hacer es que, al no tener oxígeno, hay que jugar corto, para evitar que la pelota regrese de inmediato si nadie la gana arriba. Todo lo demás, impecable. Trabajo para el “Tigre” Muñoz si quiere custodiar el arco colocolino.
Jorge Carrasco muy bien como líbero. David Henríquez y, sobre todo, Miguel Riffo, tienen un tremendo relevo en el ex “audino”. Bien en los cruces y el tiempo-distancia. Y Rodolfo Moya aguantó, correteó y jugó con inteligencia. Quizás fueron los puntos más altos de un Colo-Colo que dejó todo en la cancha.
Con este resultado, queda demostrado que está muy bien conformado el plantel para este segundo semestre. Si bien por el lado de la Copa Sudamericana se vislumbra un poco más complicado que el año pasado (puede asomar Boca Juniors o Sao Paulo en cuartos), hay equipo como para pelearlo todo. Como debe ser en Colo-Colo.
El resultado pudo ser mejor, sin duda. Pero el 1-1 es muy valioso tomando en cuenta que la geografía era nefasta para nuestros jugadores.
Colo-Colo llegó poco y le "regaló" medio terreno al Real Potosí. Pero con un fondo bien estructurado y un arquero que da seguridad como Rainer Wirth, se podía apostar a eso. Saavedra conoce a sus muchachos y sabía lo que tenía para poner en la cancha.
Rainer Wirth estuvo portentoso. Atajadas de antología que sólo se vieron opacadas por la mala fortuna y, en un par de ocasiones, por la impericia de los bolivianos. Aunque quizás el único reparo que se podría hacer es que, al no tener oxígeno, hay que jugar corto, para evitar que la pelota regrese de inmediato si nadie la gana arriba. Todo lo demás, impecable. Trabajo para el “Tigre” Muñoz si quiere custodiar el arco colocolino.
Jorge Carrasco muy bien como líbero. David Henríquez y, sobre todo, Miguel Riffo, tienen un tremendo relevo en el ex “audino”. Bien en los cruces y el tiempo-distancia. Y Rodolfo Moya aguantó, correteó y jugó con inteligencia. Quizás fueron los puntos más altos de un Colo-Colo que dejó todo en la cancha.
Con este resultado, queda demostrado que está muy bien conformado el plantel para este segundo semestre. Si bien por el lado de la Copa Sudamericana se vislumbra un poco más complicado que el año pasado (puede asomar Boca Juniors o Sao Paulo en cuartos), hay equipo como para pelearlo todo. Como debe ser en Colo-Colo.



